Cuaderno americano (I)

En pocos días comienza un nuevo Mundial de fútbol. Tras la excentricidad fuera de lugar del último celebrado, que se jugó en los albores de las navidades, ahora la FIFA nos vuelve a sorprender con una organización tripartita. Lo curioso es que de esos tres países del norte de América que lo organizarán, hay uno, Estados Unidos, que ya lo organizó en otra ocasión, y otro -México- que lo hizo en hasta dos ocasiones. Lo de Canadá parece un añadido porque allí se va a jugar en solo dos estadios, en Toronto y Vancouver -esto es, no se juega ni en la capital Ottawa ni en la ciudad de mayor importancia económica, Montreal-, en tanto que en México lo harán en tres, Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey, y en Estados Unidos se jugará en once ciudades diferentes. Lo que viene a significar que éste, si nadie lo remedia, será el Mundial de Estados Unidos. O sea, de Trump. America the first, ya lo creo.
Hablemos de selecciones. En Qatar fueron 36, y eso ya de entrada era excesivo. Ahora serán 48, lo que puede significar que el campeonato resulte algo eterno e interminable. Hay destacados ausentes como Chile e Italia -la cuatro veces campeona del mundo lleva desertando del Mundial varias convocatorias-, o países que en su día tuvieron grandes selecciones -Polonia y Hungría, por ejemplo-, aunque hace tiempo que no son nadie en el concierto internacional. Tampoco se ha clasificado Israel, lo que es un alivio, porque sí lo han hecho varios países árabes -Marruecos, Argelia, Jordania, Arabia-, y sobre todo Irán, con quien a día de hoy mantiene una guerra.
Sin embargo, hay un gran nivel de grandes selecciones: Cabo Verde -con quien debuta España, por cierto-, Curazao -que alguien me diga dónde está este país que uno n siquiera sabía que fuera un país-, Haití, Nueva Zelanda, República del Congo, Uzbekistán o Panamá entre las más destacadas. Fútbol no sé si tienen mucho -o algo- esos equipos, ahora, colorido le van a dar un huevo al campeonato.
Los favoritos son los de siempre: el Brasil de Ancelotti, la Argentina de un Messi prejubilado, la Francia de un Mbappe que ha descansado más de un mes para ponerse en forma, Alemania e Inglaterra. También Portugal. Y hay que añadir una vez más a España. No solo porque esta vez tenemos la mejor camada de jugadores desde que ganamos el Mundial de 2010, sino porque desde septiembre del año pasado nuestra selección ocupa el número 1 del ránking FIFA.
Por algo será.